Las redes sociales y el derecho fundamental a la Privacidad

MDP. Diana Rivas Mayett

El pasado 15 de enero de 2013 en Palo Alto, California, Estados Unidos de Norteamérica, Mark Zuckerberg y Facebook, anunciaron la implementación de una herramienta que busca revolucionar la experiencia de uso de la plataforma social. Sin embargo ésta puede ser  al mismo tiempo, una potencial pesadilla para la privacidad on line.

Nos referimos a “Graph search” como el nuevo buscador social de Facebook. Será capaz de rastrear 240 mil millones de fotos de los usuarios y un millón de millones de conexiones interpersonales que esta red social almacena en sus bases de datos.

Aún cuando su potencial es de un ámbito todavía inexplorado por la compañía de Palo Alto, hasta ahora Facebook permite estar conectado con varias personas, incluso aquéllas que no conocemos. Según Zuckerberg el nuevo buscador permitirá “descubrir y hacer nuevas conexiones”.

La búsqueda con este último se basa en los resultados. Lo anterior toda vez que, mientras buscadores como Google, Yahoo u otros ofrecen enlaces (links) a otras webs, Facebook Graph search muestra resultados finales.

 Por ejemplo, al buscar un restaurante en la calle principal de una ciudad, mostrará, no sólo la lista completa de restaurantes de la calle en cuestión, sino también: la dirección completa, el teléfono, horario, mapa de dónde está y toda la información necesaria del mismo. No siendo necesario visitar otra página web para obtener más información. Es decir, toda la información se mostrará en la lista de resultados.

 Adicionalmente se pueden hacer búsquedas más complejas, siguiendo con el ejemplo anterior, se podrá buscar por: tipo de cocina, número de estrellas, pero también, y aquí aparece lo más novedoso, podemos añadir en la búsqueda que además el restaurante, nos guste o haya sido recomendado por nuestros amigos.

 Asimismo los resultados de las búsquedas son personales; esto debido a que dependiendo del perfil de la persona que realiza la búsqueda, aparecerán unos resultados afines a su perfil y por tanto irrepetibles, únicos y diferenciados.

 Hasta ahora este tipo de búsquedas no era posible realizarla utilizando una sola fuente de búsqueda. Se tenía que combinar y utilizar varias fuentes de información, tales como páginas amarillas, Facebook, un callejero u otros. A partir de ahora con Facebook Graph search sería posible.

 Para lograrlo, un equipo de ingenieros liderado por dos exempleados de Google, Lars Rasmussen, Director de Ingeniería y por Tom Stocky, Director de Producto, trabajó para desarrollar búsquedas estructuradas o semánticas, capaces de comprender cómo se relacionan entre sí personas, lugares, organizaciones y cosas.

 Rasmussen se incorporó a Facebook en Octubre de 2010 después de haber participado en los proyectos de Google Maps y de Google Wave. Mientras que Stocky, se incorpora a Facebook en Julio de 2011 y fue director de Producto desde 2005 en Google donde ocupó diversas posiciones en productos en desarrollo, también trabajó en el área de búsqueda y participó en el producto de viajes que Google tiene en Estados Unidos.

 Al ingresar una búsqueda, en la barra superior del sitio, los algoritmos filtrarán los resultados para presentar un ranking personalizado de amigos, fotos, lugares o intereses ordenados en función de la cercanía entre los contactos. En la columna de la derecha aparecerán filtros para refinar y profundizar los resultados.

 Las búsquedas podrán hacerse en lenguaje natural (diferente de las palabras clave que utilizamos en Google) y servirán para múltiples criterios. El mapa de conexiones y combinaciones posibles es asombroso.

 Por ejemplo, si alguien quisiera conseguir pareja en la ciudad con los mismos gustos musicales, podría buscar “amigas de mis amigos que están solteras, viven en Hermosillo y que les gusta el rock”.

 Otra de las funciones, una de las preferidas de Zuckerberg, está vinculada con la búsqueda de personal. Las consultoras podrían indagar por “abogados que hayan estudiado en la Universidad Nacional Autónoma de México” o “ingenieros de la UNAM con amigos en Motorola”.

 Al momento de planificar una salida gastronómica, podríamos ingresar “restaurantes que a mis amigos les gustan en Xochitepec” y hasta “amigos a quienes les gusta el asado y viven cerca de mí”.

 La exploración pretende abarcar también un amplio rango de intereses personales, como “música que les gusta a mis amigos”; “libros que están leyendo mis amigos que son arquitectos” o “fotos de mis amigos tomadas en Carlos Paz”.

 Con el nuevo sistema, Facebook busca sacarle el jugo a las recomendaciones personalizadas y extraer significado del “gráfico social” de sus usuarios, un término que Zuckerberg utiliza para describir el conjunto de relaciones y conexiones que los usuarios establecen en la red social.

 El buscador no indexará toda la Web, como hace Google (que rastrea y almacena datos que son públicos) sino que mostrará datos vinculados con las conexiones y gustos personales de cada usuario.

 La primera versión de “Graph search” está disponible por ahora para un pequeño número de usuarios en inglés. No rastreará actualizaciones de estado y “posteos”, pero lo hará en el futuro. Tampoco se incluye publicidad contextual, aunque nadie duda que será central en la estrategia de negocio de la compañía en los próximos meses.

Facebook Graph search y la Educación

 Las garantías de libertades y las políticas menos abusivas por parte de servicios como Facebook, Google y Twitter “han venido y seguirán viniendo de la acción de los usuarios. Son su principal activo”, dice Pallero. “Del mismo modo es fundamental promover la educación para tomar conciencia de los derechos involucrados y el correcto uso de los espacios disponibles”, agrega.

 Los nuevos desafíos de la privacidad digital requieren de soluciones legales, técnicas, pero también sociales: no sólo para tomar decisiones con un consentimiento informado, sino también para resguardar el uso que hacemos de la información que nos es confiada por amigos y la ética con que nos comportamos públicamente.

 Es precisamente esto lo que es el problema verdadero de la existencia y el uso del Facebook Graph search, toda vez que aún no hay una completa conciencia sobre los alcances que puede tener esta herramienta. Es muy común encontrar en los muros de los usuarios diversos tipos de cosas como fotos, estados de ánimo, gustos, estado civil, parientes, etc., y el problema no está en darlos a conocer, sino a quién y sobre qué lo hagamos.

El artículo 16 de la Constitución Política de los Estados Mexicanos establece:

“Artículo 16. Nadie puede ser molestado en su persona, familia, domicilio, papeles o posesiones, sino en virtud de mandamiento escrito de la autoridad competente, que funde y motive la causa legal del procedimiento.

Toda persona tiene derecho a la protección de sus datos personales, al acceso, rectificación y cancelación de los mismos, así como a manifestar su oposición, en los términos que fije la ley, la cual establecerá los supuestos de excepción a los principios que rijan el tratamiento de datos, por razones de seguridad nacional, disposiciones de orden público, seguridad y salud públicas o para proteger los derechos de terceros.

No podrá librarse orden de aprehensión sino por la autoridad judicial y sin que preceda denuncia o querella de un hecho que la ley señale como delito, sancionado con pena privativa de libertad y obren datos que establezcan que se ha cometido ese hecho y que exista la probabilidad de que el indiciado lo cometió o participó en su comisión.

La autoridad que ejecute una orden judicial de aprehensión, deberá poner al inculpado a disposición del juez, sin dilación alguna y bajo su más estricta responsabilidad. La contravención a lo anterior será sancionada por la ley penal.

Cualquier persona puede detener al indiciado en el momento en que esté cometiendo un delito o inmediatamente después de haberlo cometido, poniéndolo sin demora a disposición de la autoridad más cercana y ésta con la misma prontitud, a la del Ministerio Público. Existirá un registro inmediato de la detención.

Sólo en casos urgentes, cuando se trate de delito grave así calificado por la ley y ante el riesgo fundado de que el indiciado pueda sustraerse a la acción de la justicia, siempre y cuando no se pueda ocurrir ante la autoridad judicial por razón de la hora, lugar o circunstancia, el Ministerio Público podrá, bajo su responsabilidad, ordenar su detención, fundando y expresando los indicios que motiven su proceder.

En casos de urgencia o flagrancia, el juez que reciba la consignación del detenido deberá inmediatamente ratificar la detención o decretar la libertad con las reservas de ley.

La autoridad judicial, a petición del Ministerio Público y tratándose de delitos de delincuencia organizada, podrá decretar el arraigo de una persona, con las modalidades de lugar y tiempo que la ley señale, sin que pueda exceder de cuarenta días, siempre que sea necesario para el éxito de la investigación, la protección de personas o bienes jurídicos, o cuando exista riesgo fundado de que el inculpado se sustraiga a la acción de la justicia. Este plazo podrá prorrogarse, siempre y cuando el Ministerio Público acredite que subsisten las causas que le dieron origen. En todo caso, la duración total del arraigo no podrá exceder los ochenta días.

Por delincuencia organizada se entiende una organización de hecho de tres o más personas, para cometer delitos en forma permanente o reiterada, en los términos de la ley de la materia.

Ningún indiciado podrá ser retenido por el Ministerio Público por más de cuarenta y ocho horas, plazo en que deberá ordenarse su libertad o ponérsele a disposición de la autoridad judicial; este plazo podrá duplicarse en aquellos casos que la ley prevea como delincuencia organizada. Todo abuso a lo anteriormente dispuesto será sancionado por la ley penal.

En toda orden de cateo, que sólo la autoridad judicial podrá expedir, a solicitud del Ministerio Público, se expresará el lugar que ha de inspeccionarse, la persona o personas que hayan de aprehenderse y los objetos que se buscan, a lo que únicamente debe limitarse la diligencia, levantándose al concluirla, un acta circunstanciada, en presencia de dos testigos propuestos por el ocupante del lugar cateado o en su ausencia o negativa, por la autoridad que practique la diligencia.

Las comunicaciones privadas son inviolables. La ley sancionará penalmente cualquier acto que atente contra la libertad y privacía de las mismas, excepto cuando sean aportadas de forma voluntaria por alguno de los particulares que participen en ellas. El juez valorará el alcance de éstas, siempre y cuando contengan información relacionada con la comisión de un delito. En ningún caso se admitirán comunicaciones que violen el deber de confidencialidad que establezca la ley.

Exclusivamente la autoridad judicial federal, a petición de la autoridad federal que faculte la ley o del titular del Ministerio Público de la entidad federativa correspondiente, podrá autorizar la intervención de cualquier comunicación privada. Para ello, la autoridad competente deberá fundar y motivar las causas legales de la solicitud, expresando además, el tipo de intervención, los sujetos de la misma y su duración. La autoridad judicial federal no podrá otorgar estas autorizaciones cuando se trate de materias de carácter electoral, fiscal, mercantil, civil, laboral o administrativo, ni en el caso de las comunicaciones del detenido con su defensor.

Los Poderes Judiciales contarán con jueces de control que resolverán, en forma inmediata, y por cualquier medio, las solicitudes de medidas cautelares, providencias precautorias y técnicas de investigación de la autoridad, que requieran control judicial, garantizando los derechos de los indiciados y de las víctimas u ofendidos. Deberá existir un registro fehaciente de todas las comunicaciones entre jueces y Ministerio Público y demás autoridades competentes.

Las intervenciones autorizadas se ajustarán a los requisitos y límites previstos en las leyes. Los resultados de las intervenciones que no cumplan con éstos, carecerán de todo valor probatorio.

La autoridad administrativa podrá practicar visitas domiciliarias únicamente para cerciorarse de que se han cumplido los reglamentos sanitarios y de policía; y exigir la exhibición de los libros y papeles indispensables para comprobar que se han acatado las disposiciones fiscales, sujetándose en estos casos, a las leyes respectivas y a las formalidades prescritas para los cateos.

La correspondencia que bajo cubierta circule por las estafetas estará libre de todo registro, y su violación será penada por la ley.

En tiempo de paz ningún miembro del Ejército podrá alojarse en casa particular contra la voluntad del dueño, ni imponer prestación alguna. En tiempo de guerra los militares podrán exigir alojamiento, bagajes, alimentos y otras prestaciones, en los términos que establezca la ley marcial correspondiente.”

 

Respecto a los dos primeros párrafos de este precepto constitucional, en nuestra opinión, no se podría encuadrar el contenido plasmado en nuestro perfil como el protegido por este numeral, toda vez que SOMOS NOSOTROS MISMOS los que nos ponemos a compartir fotos, posts, likes, etcétera. Lo anterior debido a que es el mismo usuario quien puede hacer del dominio público las cosas y exponer éstas mismas a un mal uso por un tercero.

 En muchas ocasiones se dan casos en que nos tomamos una foto y no queremos subirla a la red, sin embargo alguien más lo hace y nos etiqueta en ella convirtiéndola así, del dominio público al dejar que mucha gente la vea.

 Ciertamente podemos configurar la privacidad del contenido de nuestros perfiles en las redes sociales. Sin embargo, esta estructura puede ser confusa para los usuarios y fomentar el mayor desinterés por la protección de nuestros datos.

 En ese sentido, ¿cómo exigir una protección legal a nuestros datos, información, imágenes vertidas en la red, si es el mismo usuario quien lo pone al alcance de otras personas y no sabemos el uso que le pueden dar?

 De esa forma consideramos que algo tan delicado, como la privacidad de nuestros datos, información e imágenes, son una cuestión en primer lugar de educación. Crear una verdadera cultura sobre nuestro derecho la privacidad y el saber a quién, qué, cuándo y cómo compartir nuestras cosas para eliminar la posibilidad de que se le pueda dar un mal uso a nuestras cosas.

 En consecuencia el problema no es Facebook Graph search (que la consideramos una gran herramienta), sino la disposición de la información a la que se tendría acceso gracias a él.

 Desafíos

 Siete días después del anuncio de Zuckerberg, un desarrollador inglés llamado Tom Scott (@tomscott) publicó en su blog algunas pruebas que hizo con el buscador de Facebook. Los resultados despertaron amplia preocupación por la privacidad de los datos personales y por las consecuencias que podrían tener en la vida real.

 Por citar un caso, la búsqueda de “hombres islámicos que están interesados en hombres y que viven en Teherán, Irán”, donde la homosexualidad es perseguida, arrojó más de mil resultados.

“Empleadores de gente a la que le gusta el racismo” entregó más de 100 páginas de empresas o instituciones, entre las que aparece… ¡nada menos que la Fuerza Aérea de Estados Unidos!

 Los riesgos de revelar demasiado acerca de los gustos personales también quedaron expuestos cuando Scott buscó “gente casada a la que le gustan las prostitutas”: el sistema devolvió nombres completos, lugar de residencia, empleadores, fotografías y listas de sus esposos.

 A pesar del enorme potencial que ofrece, el buscador puede acarrear riesgos para personas que publican información genuinamente privada, y que podría comprometerlas. O para quienes utilizan las herramientas de Facebook con fines de activismo político. Hipotéticamente, podríamos buscar en Baja California a “personas que viven en Tijuana y a las que les gusta La Paz”, sólo por mencionar un caso.

 “Imaginate si en la Primavera Árabe hubiera existido esta herramienta. Se podría haber facilitado la búsqueda de personas contrarias al régimen. O buscar quién es judío o musulmán”, advierte el abogado Daniel Monastersky, director del sitio IdentidadRobada.com y socio del estudio TechLawBiz en Buenos Aires.

 También le inquieta que la herramienta pueda ser utilizada por acosadores o pedófilos para cometer delitos sexuales. “Me preocupan los chicos y su seguridad física”, dice. En particular, señala algunas búsquedas potencialmente riesgosas, como “fotos en ropa interior de nenas” o “chicos que van a la escuela cerca de mi casa”.

 En nuestra vida cotidiana generalmente uno escoge a las personas con las que se relaciona y a quiénes les decimos e informamos de nuestras cosas personales. Y aunque no siempre vamos a poder elegir a toda la gente que nos rodea, sí podemos hacer casi completamente, que se sepa de uno lo que se quiera y quién se quiera. Hasta es algo que se nos enseña de pequeños.

 Facebook quitó la posibilidad de los usuarios a configurar su perfil de tal manera que no puedan aparecer en los resultados de búsqueda, Monastersky advierte que “ahora todos van a poder ser encontrados, por eso hay que pensar dos veces antes de publicar o compartir algo”. Al respecto nos manifestamos de acuerdo y reiteramos nuevamente, lo relacionado con la educación y cultura sobre la privacidad de lo que se sube a la red; pues los peligros y el riesgo de toda la información que se suba y se comparta en las redes sociales, es demasiado grande y muchas veces está en nosotros mismos el disminuir o anular cualquier uso ilícito, negativo, distinto al original, etc., a cualquier dato, información o imagen que se suba a la web…¿dónde queda nuestra privacidad aunque se utilice una red social?

 Aunque la red social ha dicho que ya ofrece resguardos de privacidad para que los usuarios tengan el control de sus datos. Y aclaró que el nuevo sistema de búsqueda respetará todas las restricciones definidas por el usuario, por lo que no mostrará más datos de los que ya son visibles actualmente. El problema, para los críticos, es que si bien eran visibles, hasta ahora esos datos no eran tan fáciles de encontrar.

 “Para determinadas búsquedas que podrían ayudar a identificar a jóvenes por su edad o localización, los resultados se mostrarán solamente a los amigos, o a los amigos de los amigos de esa persona que también tengan entre 13 y 17 años”, afirmó la compañía para aplacar los temores respecto de la exposición de los más jóvenes. En ese sentido, para empresas de Internet, como Facebook, compartir es una regla de negocio bien calculada. Mientras más datos obtienen de sus usuarios, más posibilidades de hacer negocio con ellos.

 Javier Pallero, activista e investigador en Derecho de Ageia Densi, los usuarios contribuyen “a los modelos de negocio de empresas que no siempre tienen a los derechos de los usuarios como principal preocupación”. “Son enormes jugadores concentrando un nivel de información y datos personales demasiado peligroso”, apunta Beatriz Busaniche, presidenta de Wikimedia Argentina.

 También es cierto que las experiencias de uso y los servicios on line mejoran mientras más se conoce sobre los gustos de los usuarios, como indican desde otra vereda los defensores de la “transparencia radical” de Zuckerberg.

 El conflicto surge cuando, como consumidores de las plataformas digitales y creadores de nuestra privacidad, perdemos la capacidad de determinar cuándo, cómo y hasta qué punto los datos personales se comunican a los demás.

 Si consideramos que hasta Randi Zuckerberg, hermana del fundador y exempleada de Facebook, tuvo problemas por la difusión de una fotografía cuando una amiga de un familiar la etiquetó, queda claro que nadie está exento de riesgos.

 Ni siquiera el director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) David Petraeus pudo evitar que una relación extramatrimonial saliera a la luz pública. Fue descubierto por correos electrónicos almacenados en la carpeta de los borradores de Gmail.

 “Hay un desconocimiento de las consecuencias que puede llegar a tener. Si no se desea que una foto se conozca, directamente no la compartas. No se puede saber qué van a hacer los demás con ella”, advierte Monastersky. Además, el abogado llama la atención sobre la complejidad que supone la investigación judicial de delitos cometidos a través de las redes, como el robo de identidad, las amenazas, extorsiones o difamaciones.

 Frente a la ausencia de una legislación uniforme, “es fundamental que los fiscales entiendan cómo funciona Internet, cómo se puede investigar y de qué manera gestionar las pruebas para que sean válidas”. El problema de fondo, entonces, no sería sólo la intimidad, sino el control que tenemos de nuestra información y nuestras identidades on line y el uso que se haga de ellas por terceros.

 Ahora bien, por otra parte, Facebook Graph search mostrará información final de lo que sea afín a Facebook, cuando la búsqueda no está disponible, mostrará resultados de Microsoft Bing.

 Ejemplos de búsquedas optimas en Facebook Graph search son: Fotos; de familia, de amigos, de lugares, de amigos, de personas que viven en un lugar concreto. Personas: se pueden buscar a amigos de mis amigos, de acuerdo a cientos de criterios, a compañeros de trabajo, compañeros del colegio, de la universidad o de donde realizamos los estudios. Páginas de negocios, lugares (ciudades, museos, monumentos, bares, restaurantes, hoteles…). Temas variados: películas, libros, videojuegos, musicales u obras de teatro entre otros.

 El resto de búsquedas también se encontrarán dentro de Facebook, pero en el formato tradicional, es decir, mediante enlaces a otras páginas. Facebook anunció que alcanzó un acuerdo con Microsoft por el cual Bing, http://www.bing.es provea a Facebook de estas respuestas y las cuales aparecen a la izquierda de la pantalla; mientras que a la derecha aparecerán contenidos de Facebook que podrían responder a la búsqueda efectuada. Así éstas se irán enriqueciendo en la medida que los usuarios introduzcan valoraciones, opiniones, o marquen “likes” –me gusta- dentro de Facebook.

 Por otro lado, Facebook anunció que el nuevo producto está disponible para sus usuarios en inglés y en Estados Unidos en versión beta. De la misma forma afirmaron que antes de desplegarlo por el resto de países e idiomas, quieren asegurarse que el nuevo buscador atiende y satisface completamente las necesidades de los usuarios. Estos últimos ya pueden apuntarse a la lista que les irá informando de las novedades y fechas de lanzamiento, basta con visitar la página http://www.Facebook.com/about/graphsearch y apuntarse a las lista de espera.

Peligros de Facebook Graph search

Más que un buscador como Google o Bing, y por lo que se podría tomar como un golpe a éstos, Graph search se trata de un buscador interno de Facebook, donde ningún otro puede llegar. Es más una herramienta que interpreta la búsqueda con los perfiles dentro de esta red social. Esta red social junto con un acceso a información y confusos sistemas de privacidad, estamos ante uno de esos momentos que nos van a dar que hablar.

 Graph search en sí no es más que una herramienta, es un buscador interno de Facebook que interpreta en la pantalla lo que cree que estás buscando. No es culpa de Facebook que tu compartas estados de ánimo, “Likes”, fotos o cualquier material que en realidad no deberías. La regla de oro de cualquier red social y la privacidad es simple: si no quieres que se sepa, no lo publiques.

 Facebook deja claro que para ellos Graph search es una herramienta para buscar personas con tus mismos intereses, encontrar gente en tus  contactos que compartan una afición y que seguramente, con tanto ruido que existe en tu News Feed, no sabías que compartían tu amor por el ski.

 Ciertamente siempre existe el riesgo sobre el mal uso que se le pueda dar, añadido a la información de más que ofrecemos. Actual Facebook Graph searches es un claro ejemplo de lo que se puede llegar a hacer. Tomemos como ejemplo esta captura con la búsqueda “mujeres sin pareja que vivan cerca de mí y que estén interesadas en hombres y emborracharse“, obtenemos un filtro de mujeres con el estado de sin pareja, que además tienen su posición geográfica incluida en su perfil y que por alguna razón, emborracharse está entre sus intereses. Resultado: más de 100 personas entran en el perfil, tu imaginación debería hacer el resto.

 Es cierto que uno de los fines de Facebook es hacer el mundo un poco más pequeño , estar más conectados y que las personas que de verdad te interesan estén actualizados de lo que pasa con tu vida. Pero el verdadero problema somos en ocasiones nosotros y nuestro afán de protagonismo, junto con los nulos conocimientos de privacidad que cada día vemos plasmados en internet.

 Facebook o cualquier otra red social deben hacer más sencillas las opciones de privacidad que pueden configurar los usuarios, o bien poner en advertencia del mal uso que se le puede dar a lo que se suba a la red.

 Tal y como lo hemos mencionado en párrafos precedentes, el principal peligro de Facebook Graph search somos nosotros mismos. Ya se ha hablado en otros artículos y en nuestro libro CIBERCRIMINALIDAD EN MÉXICO©, sobre la clasificación que recibe la información en sensible y no sensible, dependiendo de la proximidad al titular de ésta. Ambas pueden ser divulgadas en la web a través de las redes sociales (por mencionar una forma) y en consecuencia, es el mismo usuario el “responsable original” del empleo de ella; en otras palabras, ¿se le podría dar mal uso a algo que no se tiene al alcance?, no se le puede dar ningún tipo de uso a algo que no se tiene, ¿o sí?

 Nuevamente hacemos referencia a la regla de oro mencionada anteriormente: si no quieres que se sepa, no lo publiques. Por tanto en un principio, es el mismo propietario de la cuenta en la red social, sobre el uso que se le dé a lo salido de su perfil. Decimos que en un principio, toda vez que no siempre nosotros somos responsables de lo que se ponga al alcance de muchas personas, y en donde pueda existir alguna que le dé un uso distinto al original o incluso ilícito.

 En ese contexto, en la medida en que los usuarios de las redes sociales no tengan una cultura, prudencia y conciencia sobre la privacidad de la publicación y difusión de cualquier tipo de información, nunca va a disminuir el peligro sobre lo que se suba a los muros de las redes sociales. No importa si sea Facebook, Twitter, Hi5, Whats’up, Linkedin, el riesgo siempre va a estar ahí, y la susceptibilidad de la mala utilización del contenido en los muros de los perfiles de cada inddividuo, de la misma forma va a seguir presente.

Facebook Graph search y los buscadores en la red

 Google, concedió una entrevista a “Wired”, revista americana de tecnología, y afirmó que “Facebook está haciendo un pésimo trabajo con sus productos”. No pasó a concretar cuál de ellos. Este último lanzó en mayo de 2012 un proyecto denominado “Google Knowledge Graph” cuyo objetivo es entender lo que el usuario está buscando y brindarle información final y directa en un panel a la derecha de la actual lista de resultados.

 Facebook Graph search, se presenta como el tercer pilar de Facebook, después del news feed y el time line. Se trata de un nuevo concepto de búsqueda que más se asemeja, en este momento, a un complemento que a un sustituto.

 Si bien es cierto que no se puede atender el 100% de las búsquedas que los usuarios de Facebook  realicen, de ahí la alianza con Bing de Microsoft. Tal vez pueda resultar una amenaza para empresas como Yelp http://www.yelp.es, 11870 participada por Vocento, http://www.11870.com o foursquare http://www.foursquare.com

 El mismo Mark Zuckerberg, advirtió que no querían precipitarse con un lanzamiento mundial, y que el producto está limitado a los usuarios de Estados Unidos. No parece pues que Facebook quiera amenazar a nadie, sino más bien abrirse un hueco que, poco a poco, iría cubriendo con esta nueva herramienta.

Protección de nuestros datos del Graph search de Facebook

Como lo hemos mencionado en varias ocasiones, la nueva herramienta sólo mostrará los perfiles, información y fotografías que los usuarios tengan configurados como públicos.

  • Graph      search permite realizar búsquedas de características específicas entre      amigos
  • La herramienta sólo muestra      información clasificada como pública

Con 1,000 millones de usuarios que la visitan felizmente y una masa de anunciantes que extraen datos, de alguna forma se tiene que asumir que hay algo de riesgo con cada cosa que se comparte. Como Mark Zuckerberg dijo alguna vez, una expectativa de privacidad “ya no es una norma social”.

 De cualquier forma, cuando Facebook presentó Graph search, muchos observadores rápidamente expresaron molestias de privacidad y temor de que la superbúsqueda de Facebook saque a la luz todo tipo de contenido que sus usuarios nunca pensaron que encontrarían de, digamos, algún tipo al azar en Rusia. 

 Zuckerberg y los ingenieros de Facebook repitieron varias veces que los resultados de la búsqueda sólo incluirán artículos que han sido compartidos contigo o aquellos que sean públicos.

 Lo que es bueno, muy bueno. Ciertamente. Pero aún así, facilitará que cualquiera encuentre ese contenido.  Puede no causar preocupación la privacidad de tu perfil de Facebook, sin embargo se podría querer revisar de nuevo qué fotografías y qué información se tiene configuradas como públicas.

 ¿Cómo proteger nuestros datos, información e imágenes? Existe una forma fácil de hacer esto:

 

1. Haz clic en Accesos Directos de Privacidad. Es el ícono de candado hasta arriba a la derecha, cerca de tu nombre.

2. Selecciona “¿Quién puede ver mis cosas?”.

3. Luego haz clic en “¿Qué ven otros en mi Biografía? Ver como”.

4. La vista por defecto de esto es “Público”. Las cosas que cualquiera puede ver; tu cumpleaños, artículos compartidos, ubicación. Toma nota de cualquier cosa que no quieras ahí.

5. Para hacer que cualquier información básica sea privada, regresa a tu perfil. 

6. Haz clic en la caja “Información” y cambia la configuración de visibilidad con el botón apropiado “Editar”. Quita “Público” y reemplázalo con cualquier otra opción que quieras.

 

De igual manera una forma de revisar fácilmente cuántas fotografías son públicas. En la mayoría de los casos, son las fotografías de portada o de perfil; así como cualquier cosa que intencionalmente se puso como pública. Para revisarlas, sigue los siguientes pasos. 

 

1. Regresa a tus Accesos Directos de Privacidad.

2. Selecciona “¿Quién puede ver mis cosas?

3. Luego haz clic en “Usar Registro de Actividad”.

4. Haz clic en “Fotos” en la barra de la izquierda.

5. Hasta arriba de la página donde dice “Compartido con:”, selecciona “Público”.

6. Cualquiera de las fotografías que no quieras que sean públicas pueden ser cambiadas al hacer clic en esa fotografía en particular y luego editar su configuración.

Éstas son un par de soluciones rápidas para combatir cualquier cosa espeluznante provocada por la Graph search

 

FUENTES:

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