SECUESTRO VIRTUAL

MDP. Diana Rivas Mayett

La forma de cometer los delitos e infringir las leyes con el uso de las nuevas tecnologías crece cada vez más, como lo hemos podido observar en los últimos tiempos. La extorsión telefónica o secuestro virtual, es un fraude que simula un secuestro o una venta de protección.

El primero consiste en amenazar con secuestrar o dañar a algún pariente si no se deposita cierta cantidad de dinero en una cuenta de banco, que por lo general es abierta únicamente para la transacción y es cancelada tan pronto se haya concluido la misma. El extorsionador puede fingir ser miembro de alguna corporación policíaca o grupo delictivo (por ejemplo el cartel de los zetas).

Mientras que el fraude telefónico, es aquel en el que se notifica al “ganador” que ha sido acreedor a algún tipo de premio otorgado por alguna “empresa” (generalmente crediticia o de teléfonos celulares), y que para poder reclamar el premio, éste debe comprar tarjetas de celular y darle los números de las mismas al que nos está llamando.

Dos o tres personas, un teléfono móvil y una víctima, es lo indispensable en un secuestro virtual, un delito que en los últimos años ha aumentado en México y amenaza con expandirse en América Latina.

Secuestro virtual significa amenazar con secuestrar o hacerle daño a una persona conocida, generalmente son familiares y en donde se les pide una gran cantidad de dinero para el rescate. De igual forma les piden que lo depositen en una cuenta bancaria, mientras toda la amenaza es totalmente falsa, aprovechándose del miedo de la persona extorsionada.

El acto delictivo es una forma de obtener dinero rápido y que, incluso, se puede perpetrar desde la cárcel, ya que consiste en aislar a la víctima mediante amenazas por teléfono y exigir el pago de una cantidad de dinero.

En México desde 2001 se ha vuelto común con el impulso masivo de los teléfonos celulares. Posiblemente consecuencia del secuestro exprés. Básicamente es una “extorsión telefónica”, se calcula que cada extorsionador hace un aproximado de siete mil llamadas al mes actualmente.

Al principio afectaba más a personas con familiares en el extranjero o ausentes, su modalidad consistía en engañar al familiar identificándose con un policía, médico o agente aduanal, pidiendo dinero para sacar de la cárcel, pagar una multa o tratamiento médico de la supuesta víctima. En muchos casos se conocía a las víctimas.

Así los secuestradores aprovechan que su víctima está de viaje en un avión o en una conferencia o algo similar, con el móvil apagado, para llamar a los familiares o la empresa donde trabaja y pedir el dinero.

Y a pesar de que en nuestro país es donde se dan más casos de este tipo de secuestro, el comandante jefe de Delincuencia Especializada de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil española, Jesús Gálvez, explicó que sus agentes han tenido que intervenir también en casos similares de víctimas españolas en Brasil, Colombia o Venezuela. Sólo en México, el pasado año, se produjeron 105 mil 682 secuestros de todo tipo, pero solo mil 317 denuncias llegaron a las fiscalías, según datos oficiales.

Los secuestradores suelen pedir una cantidad no muy elevada porque lo que quieren es “dinero rápido” y, además, “no tienen controlada al cien por cien la situación”. Jamás hay contacto físico entre secuestrado y secuestradores, pero es tal la presión telefónica a la que se somete a la víctima, a la que amenazan de muerte, que ésta se convence de que sufre un secuestro real. En muchas ocasiones, los secuestradores son presos de las cárceles de México que se hacen pasar por miembros de la policía o de bandas delictivas como el cártel de los Zetas.

En este orden de ideas es que para llevar a cabo un secuestro virtual, lo más importante es obtener información de la víctima. Algo para lo que no se precisa ni mucha gente -con dos o tres personas es suficiente-, ni infraestructura alguna, e incluso se cuenta con la información que el mismo sujeto pasivo publica en las redes sociales u otras páginas de la web.

Por otra parte tenemos que surgieron modalidades mediante el uso de directorios telefónicos por delincuentes que hacen dichas llamadas desde los reclusorios usando celulares.

El término de secuestro express  usa un lenguaje agresivo, a veces simulando la voz de la supuesta víctima, en el que se intenta obligar al pago de un rescate en unas pocas horas. Por lo general los delincuentes dentro de las cárceles tienen ayuda del exterior para completar el fraude.

Ejemplo de extorsión por medio de los teléfonos móviles es desde las cárceles (en nuestro país, generalmente desde prisiones del Distrito Federal, Estado de México, Tamaulipas, Hidalgo, Sonora). La información básica personal de la víctima se consigue fácilmente en la red (nombre, apellido y número del móvil). El modus operandi consiste en que, los extorsionadores llaman a las víctimas en ocasiones con tonos muy agresivos, para pedirles cierta cantidad de dinero bajo amenaza de supuestamente conocer sus datos básicos y otras mentiras como atentar contra sus familiares, para así lograr crear miedo en la víctima. De igual manera les piden que posteriormente con ese dinero se deben comprar “x” cantidad de tarjetas telefónicas de diferentes empresas que prestan este servicio y después ser enviadas por la víctima a los extorsionadores.

Una variante de secuestro virtual algo más sofisticada, la que sufrió el empresario español en México, consiste en aislar a la víctima (generalmente suelen ser extranjeros y con frecuencia de habla hispana) después de haberla convencido por teléfono de que abandone el hotel o lugar donde se encuentra y se dirija a otro que los extorsionadores le indican.

Antes, y en el camino, la víctima deberá apagar su móvil y adquirir otro, con el que le tienen controlado las 24 horas, señaló Gálvez, quien explicó que para que la familia del sujeto pasivo crea que se trata de un secuestro, realizan una llamada a tres y el propio extorsionado suplica a sus allegados que paguen.

En este contexto podemos observar que la herramienta primordial es el teléfono…

El aparato ubicado en casa es muy poco utilizado, ya que es muy fácil de identificar a los extorsionadores desde donde están comunicándose gracias al registro de datos del número que se hace al contratarlo a la empresa.

El teléfono celular es el más utilizado por los extorsionadores ya que los delincuentes los roban de la persona, con el cual utilizan para hacer llamadas sin tener su identificación registrada a la empresa, por eso es necesario que desactiven su registro del celular. La mayoría de los delincuentes que atrapan como ladrones se le decomisan demasiados celulares telefónicos, eso es una evidencia que se dedicaban a la extorsión. Hoy en día se han hecho medidas como registrar tus datos con la compañía de tarjetas telefónicas.

Este sujeto es el que llama por teléfono, hostigando a las personas para extorsionarlas, el utiliza un tono de voz agresivo y grueso que sirve para intimidar a la persona y caiga en miedo y temor. Este tipo les pide dinero con amenazas de le harán daño a un familiar o bien pedir rescate.

Los secuestradores suelen ser presos. Muchos de los extorsionadores dicen pertenecer a una corporación policiaca o a un grupo delictivo (los zetas).

Estas personas abusan del nombre de esta organización (los zetas) para engañar, o en casos pueden ser ellos, ya que también suelen dedicarse a estos delitos, y la gente vive atemorizada con esta banda a causa que es una de las más peligrosas y comunes en la actualidad.

Hoy en la actualidad hay demasiadas organizaciones criminales dedicadas a extorción telefónica. Solamente en el DF se tienen registradas en el diagnóstico de gobierno más de 14 bandas delictivas dedicadas a la extorsión telefónica.

  • A los supuestos secuestrados no les llega a pasar nada, porque la gente cae en el truco de la extorsión y llegan a pagar antes de que supuestamente les vayan a hacer daño.
  • La extorsión telefónica sólo es un fraude. Las persona a las que quieren engañar creen que la víctima no está en su casa o trabajo a causa de un supuesto secuestro, sin embargo esta última está en un compromiso o divirtiéndose en alguna parte. Los extorsionadores que conocen a la víctima aprovechan ese momento para hacer su llamadas de teléfono.
  • También está la que engañan diciéndole que ganaron premios pidiéndole los números de cuenta para depositarles el dinero que ganaron supuestamente. Entonces en vez de realizar esa transacción hacen lo contrario, es decir, le roban el dinero de la cuenta gracias al número que uno mismo les proporconó.
  • La extorsión medica- Consiste en llamar a la víctima diciéndole que un miembro de la familia sufrió un accidente y que necesitan comunicarse, pidiéndoles que le pongan saldo al celular del extorsionador. Y que necesitan mucho dinero para la hospitalización pidiéndoles efectuar el depósito en una cuenta bancaria.
  • La extorsión del supuesto familiar en el extranjero, implica en que le hablan y el supuesto familiar les dice que habla un pariente que está en el extranjero, el sujeto les suele preguntar que adivine quien es como bromeando par que la víctima diga el nombre de su familiar y así puedan engañarlos. Este supuesto familiar le dice que si le presta dinero para regresarse ya que perdió su tarjeta de banco, o simplemente no tiene para pagar y regresarse a su país natal; la gente llega a creer y por ser un familiar necesitan apoyarlo y les envían el dinero, después caen en manos sucias de los extorsionadores.

Formas de extorsión telefónica

La extorsión telefónica no solo es cuando tienen a un familiar secuestrado.

  • También está la que engañan diciéndole que ganaron premios pidiéndole los números de cuenta para depositarles el dinero que ganaron supuestamente. Entonces en vez de realizar esa transacción hacen lo contrario, es decir, le roban el dinero de la cuenta gracias al número que uno mismo les proporconó.
  • La extorsión medica- Consiste en llamar a la víctima diciéndole que un miembro de la familia sufrió un accidente y que necesitan comunicarse, pidiéndoles que le pongan saldo al celular del extorsionador. Y que necesitan mucho dinero para la hospitalización pidiéndoles efectuar el depósito en una cuenta bancaria.
  • La extorsión del supuesto familiar en el extranjero, implica en que le hablan y el supuesto familiar les dice que habla un pariente que está en el extranjero, el sujeto les suele preguntar que adivine quien es como bromeando par que la víctima diga el nombre de su familiar y así puedan engañarlos. Este supuesto familiar le dice que si le presta dinero para regresarse ya que perdió su tarjeta de banco, o simplemente no tiene para pagar y regresarse a su país natal; la gente llega a creer y por ser un familiar necesitan apoyarlo y les envían el dinero, después caen en manos sucias de los extorsionadores.

¿Cómo consiguen los números?

Los sujetos activos hacen llamadas por teléfono y mucha gente se ha preguntado el cómo consiguen los números de teléfono de las personas. En muchos casos los copian de Internet y de los que ponen en la redes sociales las mismas víctimas.

Asimismo hay muchos sujetos que se hacen pasar por una persona e incluso de otra edad, para poder platicar con otros usuarios y sacarles información acerca de sus datos.

Una forma más rudimentaria y más básica son los directorios de teléfono. En ellos están publicados nuestros datos, como el domicilio, colonia, número, nombre, etc.

Los extorsionadores eligen un teléfono al azar en el directorio de teléfonos, y estas personas tienen la mala suerte de ser llamadas por estos sujetos.

Secuestradores y secuestrados

Los participantes de este ilícito son el secuestrador y la víctima.

  • El supuesto secuestrado no participa en nada porque la extorsión es totalmente falsa, pero sí influye por la mala coincidencia del momento en que llegan hablar los secuestradores.
  • Supuestos Secuestradores (extorsionadores): son la persona que privan de la libertad a una persona a cambio de algo; pero en esta ocasión es un secuestrador virtual o extorsionador telefónico. En otras palabras no implica de una privación física de la libertad, sino del lucro obtenido por privar virtualmente de ésta a una persona al obstaculizar cualquier comunicación entre el supuesto secuestrado y su familia.

Familia o familiar extorsionada (víctima)

La familia extorsionada es como quien dice la “victima” ya que es la que resulta engañada por los sujetos activos.

Esta persona cae en pánico al momento de ser amenazada con la agresividad del sujeto que los llama, por lo que en la mayoría de los casos llegan hacer todo lo que lo que le dicen y caen en la trampa fácilmente.

Todo esto se encuentra ligado con la inseguridad y violencia que hay en la actualidad, y por eso los supuestos secuestradores dicen que son de la corporación policiaca. Otro temor de la gente son los grupos de crimen organizado tal es el caso de ” los zetas “.

Los familiares solos caen en la trampa, a causa de que ellos le brindan la información, es decir, somos nosotros mismos la herramienta de ellos y nos auto-afectamos cuando damos información que utilizan estos sujetos en nuestra contra, por eso no se debe de dar información.

Recomendaciones en caso de un Secuestro virtual o Extorsión telefónica

Los pasos que se deben llevar acabo en una llamada de extorsión telefónica se pueden resumir de la siguiente manera:

  • 1- Escuchar: escucha lo que dice el sujeto.
  • 2- Tranquilizarse: no alterarse cuando traten de amenazar, porque lo que quieren es que las personas (victimas) se intimiden y caigan en crisis, estén con temor y den lo que se les pide.
  • 3- Colgar: después de escuchar lo que dice el sujeto colgar la línea
  • 4- Advertir a la familia: hablarle al familiar que supuestamente está secuestrado o a los familiares que estén con cuidado y alerta a todo.
  • 5- Denunciar: hablar a las autoridades correspondiente o hay organizaciones que se encargan de ayudar en estos casos.

El término secuestro virtual

Una vez expuesto lo anterior, es menester analizar brevemente el uso de la frase “secuestro o extorsión virtual”.

En ese orden de ideas, en primer lugar haremos referencia al concepto de privación ilegal de la libertad (secuestro), tipificado por el Código Penal Federal de los Estados Unidos Mexicanos…

TITULO VIGESIMO PRIMERO

Privación Ilegal de la Libertad y de otras Garantías

CAPITULO UNICO

 Artículo 364.- Se impondrá de seis meses a tres años de prisión y de veinticinco a cien días multa:

 

I.- Al particular que prive a otro de su libertad. Si la privación de la libertad excede de veinticuatro horas, la pena de prisión se incrementará de un mes más por cada día.

 

La pena de prisión se aumentará hasta en una mitad, cuando la privación de la libertad se realice con violencia, cuando la víctima sea menor de dieciséis o mayor de sesenta años de edad, o cuando por cualquier circunstancia, la víctima esté en situación de inferioridad física o mental respecto de quien la ejecuta.

Podemos observar que se habla de la realización de un acto físico, esto es la privación de la libertad. En el caso del secuestro virtual recordaremos que en ningún momento se “priva” de la libertad al sujeto, simplemente de forma engañosa se le aisla mientras ellos se comunican con su familia para intentar sacarles dinero, sin crearle la necesidad de querer comunicarse con algún familiar o conocido.

Si bien es cierto se mantiene al “secuestrado” casi en su totalidad apartado del resto del mundo exterior, también lo es que esto se efectúa mediante diferentes engaños y nunca se emplea violencia física.

En nuestra opinión el término secuestro no está correctamente aplicado, ya que aun cuando los familiares pierden contacto con el “secuestrado”, éste no fue violentado para privarlo de su libertad, sino que fue ENGAÑADO para que ÉL MISMO se aislara por el tiempo que los delincuentes necesitasen para lograr extorsionar a sus familiares y obtener el dinero que quieren.

Ahora bien en segundo lugar aludimos al tipo penal de fraude establecido por el código federal punitivo mencionado anteriormente…

TITULO VIGESIMO SEGUNDO

Delitos en Contra de las Personas en su Patrimonio

 CAPITULO III

Fraude

 Artículo 386.- Comete el delito de fraude el que engañando a uno o aprovechándose del error en que éste se halla se hace ilícitamente de alguna cosa o alcanza un lucro indebido.

 

El delito de fraude se castigará con las penas siguientes:

 I.- Con prisión de 3 días a 6 meses o de 30 a 180 días multa, cuando el valor de lo defraudado no exceda de diez veces el salario;

 II.- Con prisión de 6 meses a 3 años y multa de 10 a 100 veces el salario, cuando el valor de lo defraudado excediera de 10, pero no de 500 veces el salario;

 III.- Con prisión de tres a doce años y multa hasta de ciento veinte veces el salario, si el valor de lo defraudado fuere mayor de quinientas veces el salario.

 

A este respecto aquí podemos ver tres características de este ilícito virtual que hacen que coincida más esta figura con el tipo penal mencionado con antelación:

  1. Engaño a terceros
  2. Inducción o aprovechamiento del error
  3. Obtención de cosa o lucro indebidamente

Desafortunadamente nos falta una particularidad que hace del acto delictivo en cuestión único e incluso más peligroso a la vez: realizarse por medio del uso de las TIC’s.

En el artículo siguiente se mencionan actos que de la misma forma son consideradas como fraude, tal como el efectuado en perjuicio de los acreedores, utilizar creencias y supersticiones para obtener un beneficio económico, entre otros. Sin embargo ni en este precepto ni en ningún otro, se encuentra contemplado el realizado en uso de las TIC’s.

 

Por último referiremos al tipo penal de extorsión…

 “CAPITULO III BIS

Extorsión

 Artículo 390.- Al que sin derecho obligue a otro a dar, hacer, dejar de hacer o tolerar algo, obteniendo un lucro para sí o para otro o causando a alguien un perjuicio patrimonial, se le aplicarán de dos a ocho años de prisión y de cuarenta a ciento sesenta días multa.

 Las penas se aumentarán hasta un tanto más si el constreñimiento se realiza por una asociación delictuosa, o por servidor público o ex-servidor público, o por miembro o ex-miembro de alguna corporación policial o de las Fuerzas Armadas Mexicanas. En este caso, se impondrá además al servidor o ex-servidor público y al miembro o ex-miembro de alguna corporación policial, la destitución del empleo, cargo o comisión y la inhabilitación de uno a cinco años para desempeñar cargo o comisión público, y si se tratare de un miembro de las Fuerzas Armadas Mexicanas en situación de retiro, de reserva o en activo, la baja definitiva de la Fuerza Armada a que pertenezca y se le inhabilitará de uno a cinco años para desempeñar cargos o comisión públicos.”

 

Aquí observamos dos características que de la misma forma se localizan en el secuestro o extorsión virtual:

  1. Obligar sin derecho a dar algo
  2. Obtención de un lucro para sí u otro en perjuicio de alguien

 

En este caso aquí vemos cierto parecido a la tipificación del delito de fraude, sin embargo la extorsión se diferencia del primero en que en éste SE OBLIGA y no se engaña o induce o aprovecha de un error. Por lo que se podría hablar de una combinación entre el fraude y la extorsión.

En conclusión en nuestra opinión no se debe hablar de un secuestro, toda vez que en ningún momento se ve privado de la libertad el supuesto “secuestrado” y se puede desplazar libremente. Simplemente con engaños se le induce a un error y que sea él mismo el que se aisle de los demás y sí les permita obtener una cantidad de dinero de sus familiares.

En el caso de fraude y extorsión nos enfrentamos con características que se mezclan. Es tal vez algo un poco complicado, toda vez que en un mismo acto ilícito nos enfrentamos con varios actos que se traducen en un concurso real del delito; lo anterior ya que por un lado se engaña y se induce al error al supuesto “secuestrado”, y por otra parte se extorsiona a la familia de aquél mientras el primero sigue en ese engaño o error.

En consecuencia consideramos que el término más apropiado de los tres precedentes para esta acción desarrollada en uso de los avances tecnológicos, es el de extorsión virtual. Esto es porque si bien es cierto inicialmente se comete un engaño para lograr aislar a una persona y evitar que se contacte con otros, ello tiene como fin OBLIGAR A LA ENTREGA de cierto lucro, ya sea dinero u otra cosa; en otras palabras, el secuestro, premio o estado de salud, son sencillamente un señuelo para la forzar inevitablemente la entrega del fin del ilícito, una cantidad económica en la mayoría de los casos.

En las hipótesis del supuesto ganador de premio o sorteo o por una emergencia médica,  nos topamos con otra forma de engañar y coaccionar para obtener el lucro. En el primero el reclamo de lo supuestamente ganado, mientras el segundo se trata de obligar tratándose de algo tan delicado como lo es la salud de un familiar o propia. En ambos casos también se trata de una ficción inicial que debe mantenerse para poder exigir la entrega del lucro final.

El hecho de realizarse en uso de las TIC’s simplemente es una modalidad y el de engañar o inducir al error al “secuestrado”, se trata de una forma que permite exigir de ese tercero el dar lo que se le pide sin necesidad de hacer algo en contra del primero. Opinamos que los legisladores deberían adicionar esta acción a las modalidades del fraude y no considerarlo como una conducta nueva y extraña por tratarse del uso de los avances tecnológicos, que se está expandiendo y no saben cómo enfrentar por lo que quieran crear una legislación especial.

 

 

 

 

FUENTES:

 

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